It's raining cats and dogs
Taller de escritura
miércoles, 10 de marzo de 2021
jueves, 27 de marzo de 2014
Psiquis (Covinton Crow)
Valeria tomó un trago, arrojó el vaso a la calle y siguió conduciendo su Audi A4 regalo de su padre hacia muchos años. Ya no tenía veintidos y Enrique no le molestaba con su 'sexo porque sí' a todas horas y sus burlas a sus pechos algo caidos, simplemente porque le habian dado una medicacion muy fuerte.
En el sector rojo, Adele y Aliana dejaron todod lo que estaban hacieno; la reina estaba a punto de dar a luz. Valeria se quedo contrita, miró la pantalla del ordenador y giro 180º para dar la vuelta a la juguetona manzana del mediodía, a la cual era tan difícil engañar como al falso ornitorrinco de la puerta del señor Seldon y que, en realidad, era un Marsopa de Cuello Largo que alguien le había traído de Asia. Eleonor vaquez se sintió confusa, Jeremi se hecho a llorar porque sólo tenía cinco años.
todos nos preguntamos como se salió de la carretera, por qué iba borracha y qué podian hacer los trolls de medianoche con sus orejas y su rabo. Valeria era nuestra gata preferida, la que salia de los escollos, la que engrandecia el mudno con su elocuencia. Jaime se quedo parado pensando que...:
Había un lugar entre la calle Sunset y el parque del Flamenco dorado de purpurina, Mary dejó de juguetear con su paraguas. Catalina y Jorge no dejaban de meterse mano en la parte de atras del bar donde solían ir los viernes por la noche, Mary pensó que ya se la habría follado contra la pared, y los demás pensaban en la absurda idea de cambiar a Melodía, el suburbio de una tal Bander Camp y Peter Pamin. el audi a4 volaba hecho pedazos entre las dos rotondas de York, y York lo cogió como un juguete, con su mano grande, y Mary penso que York siempre había sido un torpe y que alguien tenía que salvar a la pobre Valeria de la muerte en el Abismo de Covinton Crow [...]
En el sector rojo, Adele y Aliana dejaron todod lo que estaban hacieno; la reina estaba a punto de dar a luz. Valeria se quedo contrita, miró la pantalla del ordenador y giro 180º para dar la vuelta a la juguetona manzana del mediodía, a la cual era tan difícil engañar como al falso ornitorrinco de la puerta del señor Seldon y que, en realidad, era un Marsopa de Cuello Largo que alguien le había traído de Asia. Eleonor vaquez se sintió confusa, Jeremi se hecho a llorar porque sólo tenía cinco años.
todos nos preguntamos como se salió de la carretera, por qué iba borracha y qué podian hacer los trolls de medianoche con sus orejas y su rabo. Valeria era nuestra gata preferida, la que salia de los escollos, la que engrandecia el mudno con su elocuencia. Jaime se quedo parado pensando que...:
Había un lugar entre la calle Sunset y el parque del Flamenco dorado de purpurina, Mary dejó de juguetear con su paraguas. Catalina y Jorge no dejaban de meterse mano en la parte de atras del bar donde solían ir los viernes por la noche, Mary pensó que ya se la habría follado contra la pared, y los demás pensaban en la absurda idea de cambiar a Melodía, el suburbio de una tal Bander Camp y Peter Pamin. el audi a4 volaba hecho pedazos entre las dos rotondas de York, y York lo cogió como un juguete, con su mano grande, y Mary penso que York siempre había sido un torpe y que alguien tenía que salvar a la pobre Valeria de la muerte en el Abismo de Covinton Crow [...]
jueves, 19 de diciembre de 2013
Rodando por el piso
Te agrietas, te rompes, te confudes, en el amarillento rosado, dejado en la piel por una pintura y mucho me temo que no volveremos a casa, donde, perdido el camino, du du a, encontremos sainetes y pelucas ensangrentadas, rodando por el piso abajo como bolas de billar.
viernes, 6 de diciembre de 2013
El código
En el relleno goteaban vientos de lágrimas artificiales. Caroline Jensen encendió la linterna y contempló los ojos abiertos de Múseo, puso sus manos cálidas alrededor de su cuello y sintió, al calor que todavía quedaba, y le arrancó los circuitos, unos cuantos exteriores y luego nada, incorporó el órgano en la caja torácica, lo programó para las seis y un poco después salía en su auto camino de Tijuana. El gato maulló en el asiento del copiloto, la mujer aminoró la marcha, aparcó con negligencia en una gasolinera, mientras se llenaba el depósito pensó en su deportación hacia Turkia. La decisión de enviarla al ojo del huracán no era al azar, la mujer se jugaba su supervivencia. Dejó al pequeño minino en casa y regresó al coche, dispuesta a descubrir como resucitar a Mario sin el código. Mudsen esperaba entre las montañas y ella cogió un avión hacia Siria.
sábado, 9 de noviembre de 2013
Head
Un francotirador estaba asomado en la ventana. Lana Castro no se fijó en la óptica del francotirador, ni siquiera le pasó apercibida la cortina ladeada. Cuando encumbró sus pensamientos hacia su último reportaje de moda, ya la bala estaba entrando por la cabeza, atravesando el hermoso cabello rubio y ondulado.
La chica cayó. El francotirador miró dentro.
-Hecho.
La chica cayó. El francotirador miró dentro.
-Hecho.
Wood
Tus ojos, como
madera y ascua
encendidos están
en la noche
en medio de la noche se han dormido
en las calles, despierta el aleteo
de un fantasma
cuyas cadenas son alas infinitas
duermes y la madera chispirrotea,
protestas y tu cabeza se apoya en la almohada
a viva voz dormida
madera y ascua
encendidos están
en la noche
en medio de la noche se han dormido
en las calles, despierta el aleteo
de un fantasma
cuyas cadenas son alas infinitas
duermes y la madera chispirrotea,
protestas y tu cabeza se apoya en la almohada
a viva voz dormida
domingo, 3 de noviembre de 2013
Durmientes
En algún lugar había un país. No recuerdo el nombre, tal vez porque no es lo importante de esta historia.Puede que en tus viajes la hayas conocido y soobredimensionado o por el contrario sea una ciudad encantada guardada en una bola de cristal, la cual, al agitar, desvela partículas de nieve o minúsculas partículas brillantes.Es esta una ciudad de edificios grandes y rojos, donde nadie muere nunca, me pregunto el misterio de tales sucesos, camino por las calles observando a sus gentes, algunas tan viejas y tan cercanas a esa belleza extraterrenal que me empeño, sin duda alguna, en considerarlos ángeles; sexuados, por supuesto. Hay quien osa decir que, después de tanto tiempo de observar orbes dentro de bolas de vidrio me he vuelto loco o, peor, soy un necio.
Mi primer viaje a esta ciudad sucedió hace dos años, repitiéndolo en otras seis ocasiones y, al año siguiente, en otras tantas. Lo increíble radica, sin dudarlo, en su forma de marcharse de una esfera a otra. No he visto jamás a nadie que no muera durmiendo. ¿Cuál es el secreto? ¿Qué sucede mientras duermen? ¿Acaso sueñan, se limitan existir en algún lugar? Simplemente en mi planeta existe otra muerte. He visto demasiadas para no recordar que soy humano y quiero encontrar el misterio que encierran los orbes de El Alquimista, por eso cada año regreso y observo y pervivo un tiempo como una planta intrusa, reptando por las inclinadas paredes.
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